- El dolor cede con analgésico
- No hay fiebre
- Orinas con normalidad
- La piedra es pequeña en el ultrasonido
Aquí se puede dar un plazo de cuatro a seis semanas con tratamiento médico y vigilancia, a ver si la expulsas.
Cinco preguntas rápidas. Al terminar mandas tus respuestas por WhatsApp y agendas.
Esto no es un diagnóstico ni sustituye una consulta médica. Sirve únicamente para que la doctora llegue a tu cita con contexto de tu caso.
Ya te dijeron que tienes una y saliste de urgencias con un analgésico. Lo que sigue depende del tamaño y de dónde está, y eso se mide aquí en la misma consulta.
Te atiende la Dra. Gloria Valdivieso Sánchez · Cédula de especialidad 98710135 · Certificada por CONAMEU
Son rangos orientativos. La ubicación pesa tanto como el tamaño: una piedra de 6 mm atorada en el uréter se comporta distinto a una del mismo tamaño quieta en el riñón.
Un cólico renal duele muchísimo pero no siempre es una emergencia. Estas señales sí lo son.
Aquí se puede dar un plazo de cuatro a seis semanas con tratamiento médico y vigilancia, a ver si la expulsas.
Fiebre más obstrucción es una emergencia real. No es para esperar a mañana ni para una consulta programada.
Una piedra que obstruye durante semanas puede ir dañando el riñón sin que duela. Mucha gente cree que si el dolor pasó, el problema se resolvió. A veces lo que pasó es que el riñón dejó de avisar. Por eso el control con ultrasonido no es opcional. Ante cualquier duda, llama al 55 2564 5677.
Hay tres caminos y la decisión la toma el tamaño, la dureza y la ubicación. No la preferencia del médico.
Hidratación abundante y medicamento que relaja el uréter para facilitar el paso. Con analgésico y control por ultrasonido.
Se fragmenta el cálculo con ondas aplicadas desde fuera del cuerpo. No hay instrumentos dentro, pero a veces hace falta repetir.

Se entra por la propia vía urinaria con un instrumento delgado y la fibra láser pulveriza la piedra. Sin cortes en la piel, y los fragmentos se retiran ahí mismo.
Las piedras no aparecen por mala suerte. Casi siempre hay una razón concreta, y esa razón se puede medir.
Es la causa número uno. Orina concentrada significa que los minerales se juntan y cristalizan con más facilidad.
La sal hace que el riñón elimine más calcio en la orina. Y el calcio urinario alto es el ingrediente principal de la mayoría de las piedras.
Frecuente en quien come mucha carne roja o tiene gota. Forma un tipo de piedra que, curiosamente, sí se puede disolver.
Hay alteraciones metabólicas heredadas. Si en tu familia varios han tenido cálculos, conviene estudiarlo a fondo.
La mayoría de los tratamientos termina cuando sale el cálculo. Ahí es justo donde empieza la parte que evita el siguiente.
Se analiza la orina de veinticuatro horas junto con sangre, y cuando es posible se manda a analizar la piedra que expulsaste. Con eso se sabe de qué está hecha y qué la está produciendo.
Guarda la piedra si la expulsas. Suena raro, pero ese trozo diminuto es la mejor pista que existe para evitar el siguiente episodio.
Aproximadamente la mitad de quienes tuvieron un cálculo forma otro en los siguientes cinco a diez años si no se hace nada. Con el estudio hecho y las medidas correctas, ese riesgo baja de forma importante.
Quiero que no vuelvanDesde que llegas con tu estudio en la mano hasta que sabes que no va a volver.
Se localiza la piedra, se mide y se ve si hay obstrucción. Si traes estudios previos, se revisan contigo.
Con el tamaño y la ubicación se define el camino: esperar con tratamiento o retirarla. Y el costo por escrito.
Litotricia láser en quirófano, sin cortes en la piel. La mayoría se va a casa al día siguiente.
Estudio metabólico y plan para tu tipo de piedra. Aquí es donde se evita el siguiente episodio.
Nuestra ficha en Google, con la calificación y las reseñas de quienes ya pasaron por el consultorio.
Moras 409, Benito Juárez, CP 03200, CDMX
Lun – Vie 9:00 – 19:00 · Sáb 9:00 – 14:00
Cómo llegar"Tenía piedras en el riñón con dolor muy fuerte. La Dra. Gloria Valdivieso me atendió rápido, hizo el diagnóstico correcto y el tratamiento fue efectivo. Muy amable y profesional."
Uróloga certificada. La misma especialista que mide tu piedra con ultrasonido es la que realiza el procedimiento y la que arma tu plan de prevención.
Es más común de lo que debería. Casi siempre significa que nunca se estudió por qué se forman. Trae tus estudios previos y lo revisamos desde el principio.
Las que más se buscan en México sobre cálculos renales, contestadas sin rodeos.
El corte práctico está alrededor de los cinco milímetros. Por debajo de cuatro, la mayoría se expulsa sola en unas semanas con hidratación y medicamento que relaja el uréter. Entre cinco y diez la cosa se vuelve incierta y depende también de dónde esté ubicada. Arriba de diez milímetros la expulsión espontánea es poco probable y conviene retirarla.
Si no hay fiebre, si el dolor se controla con medicamento y si el riñón no está obstruido, se puede dar un plazo de observación de cuatro a seis semanas. Pasado ese tiempo sin expulsarla, esperar más deja de tener sentido: una obstrucción prolongada daña el riñón de forma silenciosa, sin dolor que te avise.
Es la fragmentación del cálculo. Hay dos formas. La extracorpórea manda ondas de choque desde fuera del cuerpo, sirve para piedras pequeñas o medianas bien ubicadas y a veces necesita más de una sesión. La otra es con láser: se entra por la vía urinaria con un instrumento delgado y se pulveriza la piedra directamente, sin cortes en la piel. Esta última resuelve en un solo tiempo y funciona incluso con cálculos duros.
Ninguna infusión disuelve un cálculo. Lo que sí ayuda a expulsar los pequeños es tomar mucha agua, y en eso los tés cumplen su papel por el volumen de líquido, no por la hierba. El único tipo de piedra que se puede disolver con medicamento es la de ácido úrico, y para saber si la tuya lo es hace falta analizarla.
Casi siempre hay una razón concreta: tomas poca agua, comes mucha sal, tienes exceso de ácido úrico o de calcio en la orina, o una alteración metabólica heredada. Eso se identifica con un estudio de orina de veinticuatro horas y sangre. Sin ese estudio, quitar la piedra es resolver el síntoma y dejar la fábrica funcionando.
Sin hacer nada al respecto, la mitad de las personas que tuvieron un cálculo forma otro en los siguientes cinco a diez años. Con el estudio metabólico hecho y las medidas correctas para tu tipo de piedra, ese riesgo baja de forma importante. Es la diferencia entre quitar una piedra y dejar de fabricarlas.
Depende del tamaño de la piedra, de dónde esté y de la técnica indicada. Una piedra pequeña que se expulsa con tratamiento médico cuesta muy poco. Una que necesita láser en quirófano es otro escenario. En la valoración, después del ultrasonido, te damos el costo desglosado por escrito, y se puede diferir a meses o usar tu seguro de gastos médicos mayores.
Una consulta con ultrasonido te dice el tamaño, la ubicación y si puedes esperar o conviene retirarla. Y de paso, por qué se te formó.
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